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CULTURA - GACETA XIANZAI


¿Qué es la Ópera de Beijing?


Por

Fernando García-Quismondo







Del mismo modo que a veces algunos llaman "circo chino" a la acrobacia china, aunque sería un “circo” donde no hay domadores, funámbulos ni trapecistas, hay mucha gente que cuando oye hablar de la /jīngjù/"ópera de Beijing" imagina mentalmente un entorno de ópera occidental, con personajes relativamente estáticos en escena cantando durante horas, ataviados y maquillados de manera ostentosa.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La ópera de Beijing no es como la ópera occidental, ya que es un arte escénico integral que puede incluir música, danza, teatro, diálogos, pantomima y artes marciales, lo que supone que aquellos que la interpretan no deben ser sólo buenos cantantes y actores/actrices, sino también bailarines, acróbatas e incluso artistas marciales.

Otra de las confusiones generalizadas entre los occidentales es pensar que la "ópera de Beijing" hace referencia a un teatro o representación que sólo existe en la capital de China (aunque ciertamente el teatro más famoso se encuentra allí: el Gran Teatro Chang’an). La verdad es que el nombre "ópera de Beijing" hace referencia realmente al tipo de arte escénica, y no tiene que significar necesariamente que el grupo teatral que lo representa proceda de la capital del país. De hecho hay distintas escuelas y teatros donde se realizan representaciones de este estilo en otras ciudades como Tianjin y Shanghai. Así que si alguna vez como resultado de una gira mundial acudimos en nuestros países a una representación de, por ejemplo, “la compañía de la ópera de Beijing de Shanghai" no debemos pensar que hay algún tipo de error en el cartel...


Origen y Repertorio

El origen de la ópera de Beijing es relativamente moderno, ya que aunque había representaciones anteriores de índole parecida, como las existentes en las regiones de Hubei y Anhui en el siglo XVIII, no fue hasta la época de mediados-finales del siglo XIX en que este tipo de arte escénica se popularizó dentro de la corte de la dinastía Qing. Esta popularidad se mantuvo a lo largo de casi todo el siglo XX tras la caída de la dinastía, sobre todo en los años 20 y 40, y no solo dentro sino también fuera de las fronteras de China, gracias a las giras realizadas en Europa y Estados Unidos por parte de la compañía de Mei Lanfang, de quien hablaremos posteriormente. Hoy en día la ópera de Beijing es considerada un elemento importantísimo dentro del ámbito cultural no sólo de China sino de todo el mundo, como demuestra el hecho de que el 16 de Noviembre de 2010 la UNESCO la declarase "Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad".





Aunque la ópera de Beijing cuenta con más de mil piezas tradicionales (a las que se han unido en las últimas décadas otras de ambientación contemporánea), hay unas 200 obras que se interpretan con mayor frecuencia, y aunque no hay una categorización formal de las mismas, los temas principales en las que se pueden agrupar son las historias edificantes, los relatos de lealtad y servicio, las obras históricas, las intrigas palaciegas, los procesos judiciales, las historias de amor y las leyendas de inmortales.

Al igual que en el resto de la cultura china, el pensamiento confucionista se encuentra reflejado en los argumentos de la ópera de Beijing, mostrando muy claramente la preocupación por la ética y la moral, y también en sus tramas ni la tragedia ni la comedia se dan en estado puro, puesto que ambos aspectos son inseparables en la vida real. De hecho el argumento de las obras, en las que la lucha entre el Bien y el Mal tiene una importancia trascendental, es al fin y al cabo el vehículo que conduce la historia a una conclusión moral certera y sin ambigüedades.


Personajes, vestuario, declamación

Dentro de la ópera de Beijing existen cuatro tipos diferentes de personajes, tres masculinos y uno femenino, aunque en el pasado (al igual que ocurría en el teatro inglés de la época de Shakespeare) todos los personajes -incluídos los femeninos- eran interpretados por hombres ya que las mujeres no podían actuar en un escenario público debido al decreto promulgado por el emperador Qianlong en 1772. De hecho, el actor/"actriz" más famoso de la historia seguramente ha sido Mei Lanfang, quien murió en 1976 y que a lo largo de sus más de 50 años en escena transformó casi todos los aspectos de la ópera dando lugar a un estilo de representación inconfundible, convirtiéndose además en un embajador de lujo de este arte a través del mundo.

Pero no debemos confundirnos, pensando que hasta hace poco no había mujeres en el escenario. La primera actriz que reclamó la igualdad y el derecho a interpretar un papel femenino lo hizo en una época tan lejana como 1870, pero no fue hasta el fin de la dinastía Qing y el nacimiento de la República de China cuando finalmente se levantó la antigua prohibición, aunque muchos actores masculinos siguieron interpretando papeles femeninos a lo largo de todo el siglo XX.






Volviendo a los tipos de personaje, las características de cada uno están muy definidas y el maquillaje, el estilo de declamación y el vestuario tienen una importancia crucial y ayudan a identificar esa naturaleza.

Comenzando por el vestuario, su característica principal es que el color sirve como reflejo del carácter del personaje, de modo que el negro corresponde a un carácter atrevido, el blanco a un personaje mentiroso, el azul a alguien frío y calculador, y el rojo a personajes leales y valientes. Los colores dorados y plateados son empleados exclusivamente para representar a dioses.

Aparte del color, un detalle muy interesante respecto al vestuario es que a la hora de guardarlo nunca se lava para conservar así su brillo y color, y cada prenda es vuelta del revés y doblada con mimo antes de almacenarla, todo lo cual permite que algunas duren más de 50 años. Algunos de nuestros seguidores seguramente se estén preguntando por el olor debido al sudor pero, como era de esperar, es un tema que también está bajo control. Para evitar que en verano el sudor de actores y actrices afecte a las prendas, éstos visten bajo el traje una ropa interior hecha de fibras de bambú que absorbe perfectamente el sudor, facilitando además los movimientos durante la representación. De todos modos, si en un momento dado alguna prenda resultase manchada de sudor, se aplica un poco de alcohol en el lugar, que se evapora sin dañar la tela después de eliminar la impureza.






Respecto a la forma de declamar el papel, se hace siempre de una forma cadenciosa, rimada y llena de musicalidad. Al igual que ocurre con el maquillaje y los trajes también hay dos tipos de declamaciones que ayudan a identificar la naturaleza de los personajes: la declamación culta (en chino /yùn bái) y la vulgar (en chino /jīng bái). La declamación culta es la que emplean los personajes serios, positivos y de alta estirpe, y la declamación vulgar (que por cierto se asemeja mucho al lenguaje coloquial de los beijineses, de donde toma el nombre) es la que aplican los personajes pertenecientes al pueblo llano.

En cuanto a los cuatro tipos de personajes, sus nombres y características, son los siguientes:





/Shēng: Es el personaje masculino principal, y dentro de esta categoría hay subcategorías en función de su edad y rol, tales como:

-/Lǎoshēng - anciano culto lleno de dignidad
-/Xiǎoshēng - joven que a menudo se ve envuelto en románticas aventuras con el personaje femenino de la obra; su habla reproduce a veces el tono quebrado habitual en la adolescencia debido al cambio de voz.
-/Wǔshēng - personaje marcial, para papeles que impliquen combate.

Nota: Aunque en el pasado había otro personaje en la ópera de Beijing denominado /Mò este tipo de personaje se terminó fundiendo con el personaje del Sheng, aunque en numerosas fuentes todavía se les sigue diferenciando.





/Jìng: Personaje masculino dotado de una gran fuerza de voluntad. Se le reconoce con facilidad ya que siempre lleva un maquillaje excesivo, con el mismo significado en cuanto a colores que veíamos para el vestido, un maquillaje del que existen 16 patrones o combinaciones básicas diferentes.

Dentro de este personaje hay a su vez tres subcategorías:

-/Dǒngcuì/ - general de rostro negro, un personaje con especial relevancia en cuanto a canto.
-/Jiǎzǐ - un personaje de elevado virtuosismo, con mayor actuación física que canto.
-/Wújīng - un personaje experto en acrobacia y artes marciales






/Chǒu: Personaje masculino que ejerce de bufón de la obra, un personaje cómico y a veces antagónico. Su maquillaje, llamado /xiǎohuāliǎn, se caracteriza porque lleva una mancha de tiza blanca alrededor de la nariz, destacando así el caracter burlón del personaje.

Esta categoría está dividida también en tres subcategorías:

-/Wǔchǒu - combina humor, artes marciales y acrobacia, lo que hace que este tipo de personaje sea de los más apreciados dentro de la ópera de Beijing por su versatilidad y cercanía al pueblo.
-/Wénchǒu - emplea principalmente la palabra para desarrollar su faceta humorística
-/Lǎochǒu - cómico anciano






/Dàn: Personaje femenino (aunque, como decíamos antes, ha sido interpretado muy a menudo por hombres). Este personaje tiene también distintas variantes en función de la edad y su rol:

-/Lǎodàn - anciana
-/Wǔdàn - personaje femenino de porte marcial
-/Dāomǎdàn - mujer joven que domina tanto el arte de la caligrafía como el arte de la guerra
-/Qīngyī o bien /Zhèngdàn- mujer jóven de la élite, de gran rectitud
-/Huādàn - mujer joven y alegre, un tanto descarada
-/Huàshān - combinación de las características de Huadan y Qingyi, un tipo de personaje creado por el famoso Mei Lanfang del que hablábamos antes.





Como podemos imaginar, las distintas combinaciones de todos estos tipos de personajes aportan una extraordinaria variedad y numerosas posibilidades a la hora de construir la trama de las obras que componen el repertorio de la ópera de Beijing que ya indicábamos al principio: historias edificantes, palaciegas, de amor, etc.


Música

En lo que se refiere a la música que siempre acompaña la representación de la obra, ésta se encuentra repartida entre la orquesta instrumental y las propias voces de los personajes, y el tamaño del conjunto instrumental depende principalmente del tamaño del recinto donde se representa la obra.

Los instrumentos principales son el /Jīnghú, un violín de dos cuerdas que es el responsable de las melodías principales y de los diálogos melódicos con los personajes; el /Ruǎn, un laúd con cuerpo redondo y un mástil corto, y dos tipos de gongs, uno grande y uno pequeño, llamados Dàlúo y /Xiǎoluó, respectivamente. Sin embargo, éstos no son los únicos instrumentos, y con frecuencia se añaden otros ya sean melódicos o rítmicos en función de la necesidad de la obra.





En cuanto el estilo de la música y su ritmo, podemos decir que hay dos estilos diferentes, denominados /xīpí y /èrhuáng. En el estilo Xipi, las dos cuerdas del jinghu se afinan a las notas “la” y “re”, y se emplea casi siempre para contar historias alegres. En contraposición, para el estilo Erhuang las cuerdas se afinan en las notas “do” y “sol”, y se emplea para narrar historias líricas y profundas.

En cuanto al “tempo” o ritmo de la música, existen varios "tempos" standard, desde el /kuaiban (que podría equivaler al "allegro" en la música occidental) pasando por el /yuanban (un tempo medio), hasta llegar al /manban (equivalente a nuestro "adagio/lento" en la música occidental).



Esperamos que este breve resumen del enorme universo que compone la ópera de Beijing os haya resultado de interés (aunque hay muchísimo más que no hemos podido llegar a cubrir aquí), así que para concluir con nuestro artículo, qué mejor que hacerlo con una cita de uno de los más famosos artistas de la ópera de Beijing, Tan Fuyin, que hace mención a la diferencia entre el “fondo” y la “forma” de este fascinante arte: “,”/de yīn róngyì, de yùnwèi nán/, una expresión que puede traducirse como “[en el aprendizaje de la ópera de Beijing] conseguir el sonido correcto es fácil, conseguir el encanto es dificil”. Si pensamos sobre ello, veremos que estas palabras resumen perfectamente una gran verdad: detrás de todos los aspectos “formales” de los que hemos hablado en nuestro artículo de hoy (vestidos, maquillaje, música, danza, etc.) en el fondo de la ópera de Beijing late el encanto de toda la tradición china, una esencia que va mucho más allá de la rima y el sonido y que resulta mucho más dificil de aprender (y aprehender) que sus meros aspectos estéticos...






Caracteres en este artículo:
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