Aviso: este portal está en proceso de renovación. Algunas funciones pueden no estar disponibles de forma transitoria - 5 de febrero de 2016


img


  Aviso: Artículo nuevo: Curiosidades sobre el 'arroz de jade' — 14 de Junio de 2015 || Artículo nuevo: De Solterones y Solteronas... — 31 de Marzo de 2015

CURIOSIDADES - GACETA XIANZAI


El postparto tradicional chino


Por

Fernando García-Quismondo







Una de las milenarias tradiciones chinas que se han mantenido hasta nuestros días y que más extraña resulta a los ojos de un occidental es la que se conoce como ""/zuòyuèzi, literalmente "sentarse durante un mes", y que consiste en los rituales y cuidados que una madre debe tener en cuenta durante el periodo puerperal o de postparto, cuando acaba de tener un hijo.

Podemos encontrar referencias a este rito en épocas tan lejanas como la dinastía Song, en el siglo X de nuestra era, aunque los estudiosos consideran que su origen puede ser muy anterior. Aunque los detalles pueden haber cambiado en el tiempo, en esencia el ""/zuòyuèzi sigue consistiendo en un periodo de casi 30 días (un ciclo lunar) en los que la madre que acaba de dar a luz a su retoño debe quedar confinada en una habitación cumpliendo cun una serie de normas muy estrictas dirigidas a proteger su salud y la del bebé. La medicina tradicional china, basada en los principios de equilibrio entre el yin y el yang, establece que tras dar a luz una madre ha perdido mucha energía (principalmente a través de la sangre) y debido al "exceso de yin" en su cuerpo queda muy expuesta a una serie de problemas a corto plazo como son el prolapso uterino, una inadecuada contracción del útero tras el parto o una escasa lactancia. Pero, aparte de estos inconvenientes, la tradición considera también que no restablecer el equilibrio rápidamente puede conducir a que cuando llegue a una edad avanzada esa mujer pueda subrir otra serie de enfermedades crónicas (se piensa incluso que cualquier enfermedad que se padezca durante este periodo puede durar para el resto de la vida).

Por todo ello, y como veremos a continuación, las normas establecidas van dirigidas siempre a restaurar el equilibrio del cuerpo, aportando la energía y el calor (el "yang") que la madre ha perdido durante el parto, así como evitando todo aquello que pueda suponer un mantenimiento o empeoramiento de ese "enfriamiento" (del "yin") que en ese momento predomina en su cuerpo.

Pero antes de ello, haremos un interesante paréntesis dedicado a la "logística" de este periodo del /zuòyuèzi. Si la madre que acaba de dar a luz debe descansar y llevar a cabo una serie de rituales y cumplir unas normas durante casi un mes, ¿quién se encarga de asistirla durante ese tiempo, llevar a cabo las tareas domésticas, etc.? La tradición nuevamente establece que ese cuidado debe aportarlo la abuela del niño, y esto significa que en principio sea la SUEGRA quien se haga cargo de esta labor durante todo el tiempo, ya que la familia del marido tiene precedencia sobre la familia de la mujer salvo que no haya disponibilidad por su parte. En el caso de que la suegra no pueda hacerse cargo, puede hacerlo la otra abuela del niño (la madre de la convaleciente).

Sin embargo los tiempos han cambiado y debido sobre todo a la inmigración a las grandes ciudades, en las últimas décadas ha comenzado a ser habitual que las mujeres no regresen a su población natal a "hacer el mes" (ya sea cuidadas por sus suegras o por sus madres), realizando ahora todo el proceso en una especie de "hoteles" donde son atendidas por enfermeras especializadas las 24 horas del día. Estos centros de atención post parto (en chino /chǎnhòu hùlǐ zhī jiā) vienen a cubrir así la necesidad de cumplir con la tradición sin los inconvenientes que supone tener que contar con la presencia de alguna de las abuelas del recién nacido.

Volviendo a las condiciones, normas y ritos que establece la tradición, podemos diferenciarlas en tres grandes grupos: Evitar esfuerzos, alimentarse adecuadamente y cuidar ciertos aspectos concretos de la salud.

En cuanto a los esfuerzos, la mujer que acaba de dar a luz debe evitar toda tarea doméstica o de otro tipo que pueda agotarla. Hasta aquí parece algo bastante racional, pero dentro de esos "esfuerzos" la tradición considera que atender el teléfono celular, manejar una computadora o leer libros es también algo desaconsejable, ya que supone un "esfuerzo para la vista". Hasta tal punto llega el descanso forzoso al que debe estar sometida la nueva madre que no se le permite comer en la mesa con el resto de la familia y debe hacerlo en la cama para no agotarse, tampoco puede recibir muchas visitas porque pueden suponer para ella un cansancio, o incluso se le prohibe abandonar la habitación donde se encuenta y en la que debe permanecer recluida durante todo el mes.

Aparte de esa forzada tranquilidad, uno de los aspectos en los que se pone más cuidado durante el /zuòyuèzi/ es en el tipo de alimentos que puede o no tomar la reciente madre. Tradicionalmente, los alimentos en China también pueden ser clasificados en "yin" (fríos) y "yang" (calientes). Y no hablamos solo de la propia temperatura del plato, sino de que la medicina china establece que ciertos alimentos "enfrían" nuestro interior mientras que otros lo "calientan". Algunos de los alimentos y condimentos que son considerados "calientes" son por ejemplo los espárragos, cardamomo, anacardos, sésamo, castañas, pollo, canela, ajo, jengibre, uvas, avena, cebollas, gambas, pavo, etc., etc. Por el contrario, aquellos alimentos que deben ser evitados durante el postparto por ser considerados "fríos" son por ejemplo las manzanas, bananas, repollo, calabaza, higos, kiwis, lechuga, naranjas, papayas, piña, espinacas, tomates, yogur, etc., etc.

Merece una mención especial en este apartado de alimentación el conocido como "té especial de las ocho joyas" (en chino ""/bā bǎo chá). Consiste en una infusión de té verde, bayas de Goji, longan seco (un fruto parecido al lichi), jujuba, piel seca de limón, raíz seca de ginseng, cristales de azucar y flores secas de crisantemo, una combinación que -de acuerdo a la medicina tradicional china- mejora la circulación, estimula la producción de sangre y equilibra el "qi" o fuerza vital, y que por ello es una de las bebidas consumidas de manera habitual por las madres que están llevando a cabo el /zuòyuèzi/.

En tercer lugar, como decíamos, hay ciertos aspectos de "salud" que son los que resultan más extraños a nuestros ojos y que pueden resumirse en "evitar todo contacto con el viento y el agua" durante todo el mes (no olvidemos que, aparte del "yin" y el "yang", la tradición china también gira alrededor del ""/fēngshuǐ)

Particularmente, de todos esos cuidados y costumbres que debe cumplir la madre relacionados con “agua y viento”, el que seguramente nos resulta más extraño es la recomendación de “no ducharse hasta pasado un mes tras el parto”. Obviamente hoy día las reglas más elementales de higiene ponen en entredicho esta norma, pero es cierto que la costumbre se mantiene hasta cierto punto en el hecho de evitar tener el pelo mojado (hay que secarlo a conciencia inmediatamente tras su lavado) y también evitar lavarse con agua fría las manos o la boca. En cuanto al “aire”, obviamente está terminantemente prohibido el uso de aire acondicionado durante ese tiempo, pero también se intenta evitar cualquier corriente de aire, llegando a usar mantas incluso en pleno verano, o llevando un gorro durante todo el tiempo para mantener la cabeza caliente y a salvo de cualquier corriente de aire.


Para despedir nuestro artículo de hoy dando una visión más amable de esta curiosa costumbre del /zuòyuèzi/, podemos decir que aunque actualmente algunas personas vean estas normas como anacrónicas, ridículas, y sin ningún fundamento científico, lo cierto es que en general un buen cuidado después de parir ayuda a prevenir posibles complicaciones de salud posteriores y además aporta beneficios desde el punto de vista emocional.

En ese sentido conviene valorar el hecho de que durante ese mes las madres cuentan con el apoyo constante de sus familiares (o de alguna enfermera), que las tratan con mimo y cariño durante todo ese tiempo. Esta actitud también se refleja en el recién nacido, que pasa a ser el objeto de mimos y cuidados (a veces quizá excesivos). Y aunque algunas personas han alzado en algún momento la bandera del feminismo, denunciando que el /zuòyuèzi/ es un insulto a la mujer, que es tratada casi como un objeto o una esclava durante ese tiempo, también hay otras voces que argumentan lo contrario, ya que dar todas las facilidades a las nuevas madres para poder dedicar un mes entero a descansar y recuperarse, en vez de devolverlas lo antes posible al entorno laboral, es algo que tiene muy en cuenta a la mujer.

Caracteres en este artículo:
-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-



Deja tu comentario:

img  img

APUNTATE AL NEWSLETTER:


© 2007-2011 - Chinoesfera.Com

Ofrecido por: Mundoesfera.Com



Hanzi