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ACTUALIDAD - GACETA XIANZAI


¿Puede ser el chino el idioma del futuro?


Por

Fernando García-Quismondo







Que la globalización cada vez más generalizada en nuestro planeta haya supuesto que el inglés sea en la actualidad el "estándar de facto" para la comunicación a nivel mundial, tanto en el ámbito comercial como en el académico, es algo que está fuera de toda duda, por más que los hispanohablantes podamos estar orgullosos de la presencia de nuestro idioma en la escena mundial.

Sin embargo existen voces que en los últimos años, y a la vista del papel cada vez más relevante de la economía china en el mundo, se han preguntado si el eventual destronamiento de los Estados Unidos de América como primera potencia económica mundial podría significar también que a largo plazo se adoptase el idioma chino como la futura "lingua franca" para las comunicaciones comerciales a nivel mundial.

Dejando de lado los análisis político-económicos relacionados con ese futuro (que además escapan totalmente del ámbito de lo que es Chinoesfera), analicemos desde un punto de vista puramente lingüistico ambas opciones: ¿El eventual rol de China como primera potencia económica mundial podría suponer que su idioma se convierta en el nuevo idioma global, del mismo modo que ocurrió con el inglés como resultado del predominio estadounidense durante casi todo el siglo XX? ¿O bien hay otros criterios que nos permitan cuestionar esa eventual adopción del mandarín como estándar de comunicación comercial?

Los escépticos son obviamente muchos más que los que apuestan por la globalización del mandarín. Sus razonados argumentos se basan en que el idioma chino es un idioma extremadamente complejo debido a su naturaleza ideográfica (nuestros queridos y hermosos caracteres "hanzi"), a lo que añaden el hecho de que en la actualidad los propios chinos ponen un gran empeño en estudiar inglés, conocedores de su importancia en los negocios y la comunicación. Es más, las únicas tres asignaturas obligatorias en el temido examen /Gāokǎo para el acceso a la universidad china son "Idioma chino", "Matemáticas" y "una lengua extranjera", lo que en la práctica significa casi siempre "Inglés".

Pero por otro lado los menos escépticos, aunque coinciden en los argumentos expuestos, consideran que ese empeño chino actual por aprender inglés tiene tan sólo un objetivo utilitarista a corto y medio plazo, ya que entienden que obviamente dicho idioma seguirá siendo aún durante décadas un claro pasaporte para la comunicación internacional. Sin embargo estos analistas consideran que a largo plazo el rol de "superpotencia" que eventualmente ocuparía China podría cambiar esta premisa del mismo modo que el mundo anglosajón adoptó durante los siglos XIX y XX una postura de "quien quiera hacer negocios conmigo, que aprenda mi idioma" (aunque sea cierto que en la actualidad en las escuelas estadounidenses o británicas se ofrece el aprendizaje de un segundo idioma, no es percibido como algo "imprescindible" para la supervivencia en el futuro: los angloparlantes siguen pensando en general que con su lengua materna es más que suficiente).

Así que, ¿actuarán los chinos en el futuro del mismo modo que actuó y actúa el mundo anglosajón? Resulta dificil de saber, pero hay un detalle que siempre debemos tener en cuenta, y es que sostener este tipo de planteamientos es muy propio de nuestra mentalidad occidental, pero... ¿realmente encaja con el modelo de valores y la filosofía que empapa tan profundamente el espíritu chino? Si recordamos que el gobierno chino postuló en su momento el concepto de ""/yì guó liǎng zhì/"Un país, dos sistemas" haciendo referencia a la posible convivencia del comunismo y el capitalismo en el país, ¿por qué no podría llevarse a cabo un planteamiento similar desde un punto de vista lingüistico, respetando y potenciando su idioma pero al mismo tiempo manteniendo el inglés como idioma de comunicación a nivel internacional?



Hay una tercera opción, que algunas voces han planteado como propuesta intermedia: Para ellos, el mandarín SÍ podría convertirse en una "lingua franca" en un futuro indeterminado PERO... siempre y cuando se abandonase la escritura basada en los "hanzi" y se pasase a escribir con el modelo de transcripción que tan bien conocemos: el "Pinyin", al que ya dedicamos un artículo hace tiempo. Los defensores de esta propuesta consideran que, ya que la gramática china no es excesivamente compleja (de hecho en muchos sentidos es más fácil que la del idioma español o la del idioma inglés, como comprueban todos los que estudian chino), un eventual abandono de la complicada escritura ideográfica por parte de los chinos, reemplazándola por la grafía occidentalizada del Pinyin, permitiría una expansión generalizada del idioma. Algo similar a lo que sucedió en Turquía cuando el gobierno de Atatürk decretó en 1928 el reemplazo de la grafía árabe por un alfabeto latino (al que se añadían algunos símbolos por necesidad fonética), lo que convirtió su idioma en algo mucho más fácil de aprender y que además facilitaba la publicación de materiales impresos.

Sin embargo, las voces que abogan por esta opción se olvidan de un factor fundamental: las numerosas homofonías que existen en chino (lo que en dicho idioma se define como ""/tóng yīn cí/palabras con el mismo tono). El mandarín estándar cuenta con un conjunto limitado de sílabas, incluso considerando los distintos tonos que puede tener cada una, y el hecho de que TODAS las palabras existentes en chino se pronuncien con esas sílabas implica un alto grado de homofonía, no sólo en el caso de palabras complejas o de carácter muy erudito, sino también con palabras sencillas. Por ejemplo, si escribimos tan solo "jié jiǎn" en Pinyin, ¿realmente nos estamos refiriendo a "" (económico, frugal) o a "" (reducir), ya que ambas palabras se escriben exactamente igual en Pinyin? O cuando escribimos solamente "bào fù", ¿estamos hablando de "represalias" () o de "ambición" ()? ¿Y si escribimos "jīng lì", nos referimos a "energía" () o a "experiencia" ()?

Como vemos, aunque sea cierto que en algunos casos el contexto podría dar una indicación de si al escribir, por ejemplo, "sòng zhōng" realmente nos referimos a "regalar un reloj" () o "dar el pésame" (), está claro que el problema de la homofonía puede derivar en malentendidos, unos malentendidos que pueden convertirse en una situación delicada si nos planteamos como decíamos al principio el uso del Pinyin como equivalente del chino en un entorno comercial, pero al mismo tiempo esto no invalida el argumento de que ese eventual empleo del Pinyin realmente facilitaría en buena medida el intercambio de comunicación comercial entre Oriente y Occidente incluso manteniendo el uso del mandarín como idioma base. Por ejemplo, es indudable que el hecho de que se pueda escribir "Xià gè xīngqí wǒmen jiāng fāsòng nín de dìngdān" en vez de "" para indicar "la semana que viene nosotros enviaremos su pedido" podría facilitar la comunicación comercial, aun a riesgo de que alguna vez se pueda producir un posible malentendido debido a la homofonía.

Así que, volviendo a la pregunta que da título a este artículo: ¿puede ser el chino el idioma del futuro? No lo podemos saber a ciencia cierta pero, como hemos visto, es un debate interesante con posturas muy divergentes, y desde Chinoesfera nos gustaría también conocer la opinión de nuestros seguidores al respecto.

Caracteres en este artículo:
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